Hablemos de nevus melanocíticos

 

 

¿Qué son los lunares?

 

Son lesiones comúnes que pueden encontrarse en casi todas las personas.

 

Los nevus melanocíticos son lesiones benignas compuestas por unas células llamadas melanocitos, encargadas de producir pigmento.

 

Estas células se originan durante el proceso embrionario de una estructura llamada cresta neural y de ahí migran a sitios como el sistema nervioso central y la piel, aunque también pueden encontrarse en los ojos y en las orejas, es decir en tejidos ectodérmicos.

 

Los nevus son comúnes en todos los mamíferos, en especial en los humanos, perros y caballos. 

 

Existen 2 tipos, los lunares congénitos, que se consideran un error en la embriogénesis y los lunares adquiridos, que se consideran neoplasias benignas.

 

 

¿Cómo se originan?

 

Los melanocitos generalmente se encuentran en la capa basal de la epidermis y generalmente no están en contacto una célula con otra.  Sin embargo, con ciertos estímulos como la radiación ultravioleta, la densidad de los melanocitos aumenta.

 

Los nevus melanocíticos representan entonces proliferaciones de melanocitos que están en contacto entre sí, formando pequeñas colecciones de células conocidas como nidos.

 

Las causas exactas que llevan a que se produzcan los lunares es compleja, multifactorial y aun no completamente entendida.

Los nevus melanocíticos generalmente aparecen en la niñez.  Su aparición se cree que en parte responde a la exposición ultravioleta, no obstante existen factores genéticos que están claramente relacionados con el desarrollo de algunos nevus melanociticos, de hecho en algunas familias se puede observar el síndrome de nevus displásico o el síndrome de nevus atípicos y melanoma familiares).

 

Los nevus melanocíticos también pueden observarse después de traumas que llevan a la formación de ampollas, como quemaduras en segundo grado o severas, en necrolisis epidérmica tóxica o en enfermedades ampollosas congénitas como la epidermólisis ampollosa.  En algunos casos se presentan nevus melanocíticos eruptivos por estimulos secundarios.

 

Los nevus melanocíticos se consideran neoplasias benignas, mientras que los nevus congénitos se consideran como malformaciones congénitas.  Probablemente representen un error en la migración de los elementos neuroectodérmicos.

 

 

Etiología

 

La etiología de los nevus melanocíticos permanece desconocida.  No se han establecido los factores genéticos y ambientales que influyen para el desarrollo de los nevus congénitos.

 

La aparición de nevus melanocíticos en las etapas tempranas es el resultado complejo entre la evolución del nevus, su localización anatómica, factores ambientales y constitucionales.

 

Los factores genéticos específicos que contribuyen al desarrollo de los nevus melanocíticos adquiridos también son desconocidos.

 

Sin embargo, se considera que el desarrollo de múltiples nevus displásicos puede ser heredado de forma autosómica dominante.

 

La exposición a la radiación ultravioleta puede estimular el desarrollo de nevus melanocíticos adquiridos.  El número de nevus en la niñez está inversamente relacionado con el fototipo y es mayor en niños con poca tolerancia al sol. 

 

 

Epidemiología

 

Tiene una alta prevalencia.  La mayoría de las personas con piel clara tiene algunos. En la raza oscura también pueden presentarse, aunque son menos comunes posiblemente por 2 factores: 1. En fase macular son difíciles de ver y 2. La melanina actúa como efecto protector.  En personas de piel clara es más común en el tronco, mientras que en las personas de piel oscura es más común en zonas acrales.

 

Existe evidencia de que el uso de protector solar de amplio espectro en la niñez, reduce la aparición y evolución de nevus melanocíticos.

 

No hay una predilección por género, sin embargo los nevus responden al influjo hormonal, de hecho pueden aumentarse y oscurecerse durante el embarazo. Los melanocítos tienen receptores citosólicos para los estrógenos y los andrógenos, los cuales intervienen tanto en la melanogénesis como en algunos melanomas.

 

Por definición los nevus congénitos se presentan al nacimiento o días después, aunque algunos nevus congénitos pueden tardarse en su aparición.  Por definición los nevus adquiridos no están presentes al nacimiento, y su incidencia aumenta en las primeras tres décadas de la vida.  Después de los 50 años la incidencia de los nevus disminuye.  Los nevus melanocíticos adquiridos se incrementan en número en la niñez y en la adultez temprana y de ahí lentamente involucionan.

 

 

 

 

Pronóstico

 

Como se trata de lesiones benignas, el pronóstico es favorable, generalmente se tratan de lesiones biológicamente estables.  El riesgo es la asociación de melanoma con precursores de nevus melanocíticos, lo cual se presenta en aprox. 30 a 40%.

 

Los nevus con mayor riesgo a transformarse en melanoma son:

  • Nevus congénitos grandes y gigantes

  • Nevus displásicos

 

Educación a los pacientes

 

  • Autoexamen

  • Regla ABCDE

No todos los cambios en los nevus melanocíticos son malignos, en especial si estos ocurren en personas menores de 40 años, sin embargo cuando se presentan, es mandatorio consultar.

 

Forma de presentación

 

Un nevus melanocítico adquirido generalmente mide menos de 1 cm. En diámetro y tiene uniformidad en el color, generalmente un tono café claro u oscuro.

 

 

Nevus displásico o nevus de Clark

 

El término displásico fue acuñado inicialmente por la creencia de que se trataba de lesiones biológicamente inestables y que representan precursores de melanomas.

Se presentan como máculas, pápulas o placas de mayor tamaño, en ocasiones con aspecto

de huevo frito.

 

 

 

 

Nevus de Spitz

 

Representa otra variante distintiva de los nevus melanocíticos.  En el pasado se conocían como “melanomas juveniles”, pero ahora se consideran lesiones benignas.

Aunque tienden a presentarse como una pápula rosada en la cabeza de un niño, en ocasiones no pueden distinguirse de un nevus convencional.  Los nevus de spitz muy pigmentados se conocen como “Nevus de Reed”.

 

 

 

 

Nevus azul

 

Representa a los nevus melanocíticos con una distribución dérmica. 

 

 

 

 

Nevus que pueden aumentar el riesgo a que una persona desarrolle un melanoma:

 

 

1. Nevus adquiridos (50 a 100)

 

La mayoría de las personas que tienen piel clara pueden tener entre 10 a 40 lunares.Si una persona tiene 50 o más lunares, esta persona tiene mayor riesgo para tener un melanoma.

 

 

 

 

2. Nevus atípicos o displásicos

 

Generalmente tienen más de 6 mm., tienen bordes irregulares y la forma no es circular, tienen más de un color: mezcla de cafés, rojos o rosados.

 

Pueden presentarse en cualquier parte del cuerpo, pero generalmente en el tronco, también en cabeza y cuello. Son raros en la cara.

 

Los melanomas pueden aparecer en nevus atípicos.Existe mayor riesgo a tener un melanoma cuando:

  • 4 ó mas nevus atípicos

  • Ya tuvo un melanoma

  • Familiar en primer grado con un melanoma (padres, hermanos, hijos)

 

Algunas personas tienen muchos nevus atípicos y una condición que se llama Síndrome de múltiples nevus atípicos y melanoma familiar (FAMMM).  Las personas que tienen este síndrome tienen:

  • Muchos lunares: más de 50

  • Algunos nevus displásicos

  • Un familiar con antecedente de melanoma

 

 

 

 

3. Nevus congénitos

 

Personas que nacen con lunares. Aprox. 1 de cada 100 personas.El tamaño varía de pequeño, grande a gigante.Los pacientes con nevus congénitos gigantes tienen mayor riesgo a desarrollar un melanoma.

 

 

 

 

4. Nevus de Spitz

 

Este lunar puede parecer un melanoma.  La mayoría son rosados, levantados, en forma de domo.  También pueden ser rojizos, negros y cafés, y pueden sangrar.  La mayoría se presentan en los primeros 20 años de vida.

 

 

 

 

 

 

 

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