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CONOCE MÁS

CARCINOMA ESCAMOCELULAR Ó CARCINOMA ESPINOCELULAR

 

 

1. ¿Qué es el carcinoma escamocelular o carcinoma espinocelular?

El carcinoma escamocelular es el segundo cáncer de piel más común.

 

Este tipo de cáncer se origina de la alteración de las células espinosas que forman una de las capas de la epidermis.  Sin embargo, es importante saber, que las células espinosas pueden estar en otros tejidos, incluyendo mucosas y genitales.

 

2.¿Por qué se presenta?

El principal factor de riesgo para la aparición del carcinoma escamocelular o carcinoma espinocelular es la exposición solar crónica, por el tipo de radiación que el sol emite, igualmente las cámaras de bronceo tienen radiaciones ultravioletas que pueden favorecer a la aparición de este cáncer.

 

Las personas con mayor riesgo para desarrollar este tipo de tumores son aquellos con piel y ojos claros por el tipo de melanina que presentan, pues ésta es menos resistente al daño solar, sin embargo cualquier persona, independiente de su color de piel, puede desarrollar un carcinoma escamocelular. 

 

Entre más tiempo te expongas al sol, mayor riesgo tendrás para desarrollar este tipo de cáncer.

 

Otros factores relacionados con la aparición de carcinomas escamocelulares son:

  • Exposición a arsénico

  • Antecedente de radiación

  • Úlceras crónicas

  • Inflamación crónica de la piel

  • Cicatrices antiguas

  • Quemaduras

  • Deficiencias inmunológicas como sucede en pacientes con VIH o pacientes trasplantados de órganos.

 

3. ¿Cómo sospecharlo?

Generalmente los pacientes que presentan carcinomas escamocelulares, tienen una historia de haberse expuesto al sol de manera crónica.  Es frecuente encontrar cambios en la piel conocidos como queratosis actínicas.  Las queratosis actínicas son lesiones precancerosas o premalignas que en algunas  ocasiones pueden evolucionar a carcinomas escamocelulares o espinocelulares.  El 40 a 60% de los carcinomas escamocelulares empiezan como queratosis actínicas no tratadas.

 

Los sitios donde se presenta con más frecuencia el carcinoma escamocelulares  son  en las áreas con mayor exposición al sol, como bordes de los oídos, labio inferior, rostro, cuero cabelludo, cuello, manos, brazos y piernas.

 

La forma de presentación es variada, pero en general, debe llamar la atención:

  • Parche rojizo descamativo,  persistente, con bordes irregulares que, en ocasiones, produce costras o sangra.

  • Lesión con crecimiento en altura con una depresión central (aspecto de crater) que suele sangrar.

  • Herida que sangra y forma costras y que puede llegar a durar semanas.

  • Crecimiento en forma de verruga o cuerno que forma costras y suele sangrar.

Figura 1. Carcinoma escamocelular en dorso nasal que se presenta como una lesión con bordes rosados y con con una costra central, que no cicatriza y que sangra con facilidad.

Figura 2. Carcinoma escamocelular en el labio, que se presenta como una lesión de bordes levantados con depresión central (aspecto de cráter).

Figura 3. Carcinoma escamocelular en el mentón, que se presenta como una placa roja, de aspecto aterciopelado, que en la superficie presenta costras.

Figura 4. Carcinoma escamocelular en el cuello que se presenta como una lesión en forma de cuerno.

Figura 5. Carcinoma escamocelular en el labio inferior, que se presenta como una herida que no cicatriza.

4. ¿Qué hacer ante una sospecha?

Si piensas que puedes tener un carcinoma escamocelular o espinocelular, lo ideal es que consultes al dermatólogo.  Él o ella te ayudará a determinar si puede tratarse de esta enfermedad, en cuyo caso, el paso a seguir será la toma de una biopsia de piel con el fin de confirmar el diagnóstico.  Adicionalmente con la toma de la biopsia de piel, se puede determinar el patrón histológico del carcinoma escamocelular o espinocelular, es decir, la forma como se distribuye el tumor debajo de la piel, esto será importante para determinar con tú medico el mejor tratamiento que puedes recibir.

 

5. ¿Qué opciones de tratamiento existen?

Afortunadamente, hay muchos tratamientos eficaces. Optar por uno u otro depende del tipo, tamaño, localización y profundidad del tumor, edad del paciente, estado general de salud y posible impacto sobre la apariencia física. El tratamiento puede seguirse, casi siempre, de forma ambulatoria.  Cuando se decide realizar una  técnica quirúrgica suele usarse anestesia local.  El dolor o malestar durante la intervención es mínimo y, después, no suele doler.

Los tratamientos más importantes son:

  • Curetaje y electrodisecación

  • Cirugía micrográfica de Mohs

  • Cirugía convencional

  • Radioterapia

  • Criocirugía

 

En el caso de algunos carcinomas escamocelulares o espinocelulares in situ, es decir que sólo comprometen la epidermis, puede en ocasiones considerarse el  uso de medicamentos tópico como el 5-fluourouracilo, el  imiquimod o la terapia fotodinámica.

 

Es importante saber, que en consulta el médico debe discutir las diferentes opciones de tratamiento, y ofrecer la mejor opción según el caso.

 

 

6. ¿Qué más debo saber sobre el carcinoma escamocelular o espinocelular?

Hay aspectos muy importantes que deben tenerse en cuenta como:

  • El carcinoma escamocelular o espinocelular es un cáncer que es prevenible, ya que se sabe que la principal causa que lo produce es la exposición solar crónica.

  • Cuando se trata de forma oportuna la probabilidad de curación puede ser del 100%.

  • Aquellos pacientes que han tenido cáncer de piel, tienen una probabilidad mayor que el resto de la población de desarrollar a futuro nuevas lesiones.  De ahí la importancia de continuar con un seguimiento regular por su dermatólogo.

  • Cuando no se trata, el curso normal del carcinoma escamocelular es seguir creciendo, comprometiendo el tejido vecino como grasa, músculo, nervios, hueso, lo que puede producir heridas que no cicatrizan, que se sobreinfectan, sangran y generan deformidad. 

  • Los carcinomas escamocelulares pueden producir metástasis a ganglios linfáticos y a otros órganos en un 2 a 10%.

  • Cuando el carcinoma escamocelular se trata de forma inadecuada, vuelve y reaparece, siendo más difícil su tratamiento y disminuyendo las tasas de curación.

  • Aquellos pacientes que han tenido cáncer de piel, tienen una probabilidad mayor que el resto de la población de desarrollar a futuro nuevas lesiones.  De ahí la importancia de continuar con un seguimiento regular por su dermatólogo.

 

7. ¿Cómo puedo prevenir?

Aunque los cánceres de piel, hasta los melanomas, pueden curarse casi siempre si se descubren y tratan precozmente, podemos incluso evitarlos desde un principio. A continuación presentamos algunas normas útiles de prevención:

  • Buscar la sombra, sobre todo entre las 10 am y las 4 pm.

  • Evitar quemaduras solares.

  • Evitar broncearse y el uso de cámaras de bronceado.

  • Cubrirse con ropa, incluído sombrero de ala ancha y gafas con lentes anti-rayos UV.

  • Usar diariamente protector solar en las zonas no cubiertas con la ropa.

  • Mantener a los recién nacidos alejados del sol.  Los protectores solares solo deben aplicarse a partir de los 6 meses de vida.

  • Examinar la piel desde la cabeza hasta los pies una vez al mes.

  • Acudir al dermatólogo una vez al año, para que revise su piel.