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CONOCE MÁS

MELANOMA

 

1. ¿Qué es el melanoma?

El melanoma es el tercer cáncer de piel más común y es la forma de cáncer de piel más peligrosa, ya que si no se detecta a tiempo, puede producir metástasis a diferentes órganos y en ocasiones, la muerte.  El melanoma es el segundo tipo de cáncer en personas jóvenes.

 

Este tipo de cáncer se origina de la alteración de los melanocitos, que son las células encargadas de dar el color a la piel, pelo y ojos.  Los melanocitos en la piel, están localizados en la capa inferior de la epidermis.  Cuando el melanoma se localiza solo en la epidermis, se llama melanoma in situ, mientras que si los melanocitos alterados comprometen otras capas de la piel, y no sólo la epidermis, pasa a llamarse melanoma invasor.   Si el melanoma no se diagnostica y se trata a tiempo, el tumor no solo comprometerá la piel, si no que puede comprometer a los ganglios linfáticos y posteriormente pasar a la sangre, para invadir órganos como el pulmón, hígado, cerebro y huesos.

 

2. ¿Por qué se presenta?

En el melanoma, la herencia juega un papel muy importante, tanto que aquellas personas que tienen antecedente familiar cercano con melanoma (padre, madre, hermanos, hijos), deben tener una vigilancia estrecha con su dermatógo(a).  No obstante, otro de los  principales factores de riesgo para la aparición de un melanoma es la exposición solar,  más cuando se tiene de forma intensa e intermitente.

 

Las personas con mayor riesgo para desarrollar este tipo de tumores son aquellos con piel y ojos claros por el tipo de melanina que presentan, pues ésta es menos resistente al daño solar, sin embargo cualquier persona, independiente de su color de piel, puede desarrollar un melanoma.

 

Hay ciertas  ciircunstancias que aumentan el riesgo para desarrollar un melanoma en algun momento de la vida:

  • Historia de quemaduras solarares, más cuando se acompaña con formación de ampollas y cuando se presenta en la niñez.

  • Personas con múltiples lunares.

  • Personas con lunares atípicos.

  • Personas con lunares congénitos gigantes.

  •  Personas que han utilizado cámaras de bronceo.

  • Personas que ya han tenido melanomas.

  • Personas que han tenido otros tipos de cáncer de piel.

 

Entre más tiempo te expongas al sol, mayor riesgo tendrás para desarrollar este tipo de cáncer.

 

 

3. ¿Cómo sospecharlo?

Se debe sospechar que podría tratarse de un melanoma, cuado un lunar antiguo  empieza a cambiar en tamaño, forma, color o ha presentar signos como descamación, ulceración, sangrado, o síntomas como dolor, ardor o picazón.  También debe considerarse que puede tratarse de un melanoma cuando aparecen lunares después de los 21 años, más cuando estos lunares se ven diferentes al resto de los lunares que puede tener en el resto de su cuerpo, esto se conoce como “signo del patito feo”.

 

Una forma fácil de evaluar los lunares es tener en cuenta el  ABCDE del melanoma.  Este esquema permite que cualquier persona pueda evaluar de forma sencilla sus lunares.  Si alguno de los lunares cumple con criterios de alteración, se debe consultar de forma prioritaria a su dermatólogo.  Hay que recordar y hacer énfasis, que si el melamoma se detecta y se trata de forma oportuna, es curable.

Figura 1. Melanoma en abdomen.  Se presenta como una lesión que parece una mancha asimétrica, de bordes irregulares, colores café claro, café oscuro, gris, azul, blanco, y con una zona ulcerada, sangrante.

Figura 2. Melanoma en dedo de pie.  Se presenta con el aspecto de un lunar de gran tamaño, de bordes irregulares, de color negro.

Figura 3.  Melanoma en la frente.  Se presenta como una mancha café clara y oscura, de varios meses o años de evolución, que aumenta de tamaño, con bordes irregulares.